Foro: Sobre la despatologización Trans*/7-7-2011

A propósito de todo lo que ha sucedido estas últimas semanas, las muchas discusiones que se han dado en las redes sociales dígase facebook, twitter, etc. sobre lo ocurrido con daniel zamudio: chico homosexual chileno asesinado por “nazis”..

Quiero volver a retomar ciertos temas que se discutieron el año pasado sobre la despatologización de las identidades trans*. Organicé este foro en mi ex-escuela de psicología y creo pertinente compartir las ponencias que tengo en mis registros. Es menester atacar desde los dispositivos más macro ciertos discursos excesivamente violentos, que se instauran en instituciones que aparentemente nos protegen, nos cuidan; me refiero con esto a la psicología y a la psiquiatría, yo no podía parar de pensar luego que sucedió esto del asesinato, que cómo exigen ley antidiscriminación, que hechos tan brutales como estos ocurran (como si entre ellxs mismxs no existiera violencia, como si el cotidiano no fuera violento, como si una etiqueta no fuera violenta) si en las universidades religiosas chilenas enseñan terapias para curar la homosexualidad y que además la transexualidad o disfória de género sea una enfermedad mental…

que ganas de que se transformara es una disFURIA de género..

A propósito, dejo una reflexión que comparto por completo de mi amiga kala: http://www.radioplaceres.cl/2012/03/30/%C2%A1%C2%A1%C2%A1no-todas-lxs-marikas-pedimos-ley-antidiscriminacion/#more-8438

 

Desde el marco de una crítica a la institución psiquiátrica como mecanismo de dominación de subjetividades, más el contexto Chileno Trans*, la llamada ley de identidad de “género”, el qué es el género.. Para comenzar a vislumbrar y conocer otro tipo de identidades que sobrepasan lo masculino y femenino, desde la propia experiencia de lxs cuerpxs que no corresponden con lo que “debería” ser..

A desestabilizar y destruir el género!
Abro la invitación al Foro:

“Sobre la Despatologización de las identidades Trans* “

Desde lxs cuerpxs abyectos, destruyendo las políticas del género
                                                                                                              Sin título.jpg
Ejes:
– Diagnóstico Psiquiátrico/Psicológico 
– Violencia Institucional / Etiquetaje + Discriminación (Heteropatriarcado/Capital

  ismo-Relaciones de Poder)
– Realidad Trans* / Vinculación Queer (Multiplicidad/Destrucción

   políticas del género)

Participan/Exponen:

– Constanza Alvarez, Estudiante de Psicología/Cuerpo Mutante
– Kala, Gatxs en Fuga Programa radial heterodisidente
– Claudia Rodriguez, Colectiva tortillera travesti feminista anarquista Paila marina
– Michel Riquelme, Organización de Transexuales/OTD


Lanzamiento 3º nùmero revista panico en crisis: “Gènero, poder y subjetividad”. (Centro estudios contrapsicología). DEJO EL LINK CON LA REVISTA PARA QUE PUEDAN DESCARGARLA TOTALMENTE GRATIS!!!:

http://www.contrapsicologia.blogspot.com/2011/05/revista-panico-en-crisis-n3-genero.html

 

Ahora dejaré algunas ponencias que alcancé a recopilar, son dos de las 4… La mía que se basa en un análisis del DSM IV (manual psiquiátrico que diagnostica la transexualidad) y de mi querida amiga kala, quien participaba en el programa radial gatxs en fuga. Creo que nuestro aporte acá dentro del foro fue dar el punto de vista desde lo que se podría llamar un “transfeminismo”, el despojarnos de nuestra imposición de género -femenino- al reconocerla como una asignaciónbiolopolítica y por lo tanto, ser capaces de decidir dejar de serlo…

**** Quizás las ideas se lean un poco dispersas, pero que se entienda que iba enmarcado en un foro/conversatorio, por lo tanto una escribe literalmente lo que va a exponer.

Ponencia n° 1:

Kala: Gatxs en Fuga. Programa radial heterodisidente

” Para contextualizar mi presencia en este foro, quiero contarles que la organizadora me invita como parte del programa radial Gatas en Fuga, que se transmite x la placeres, una radio no-comercial de Valparaíso.

Una de las kosas mas fuertes de este devenir radial ha sido el vivenciar ke no podemos hablar de otra parte sino de nuestras korporalidades –materiales, imaginarias, de prótesis, de disfraz, de máskaras o de karne y hueso- pero korporalidades al fin…

Entonces komenzamos a experienciar un viaje profundo hacia dentro, dentro nuestro y dentro de otras, de otros, ke somos muy distintas entre si, pero ke ante el ojo heteropatriarkal hemos sido agrupadas komo “minorías”, o “comunidades” (ke bien se podría debatir si es ke realmente existen…)

Aún kuando la institución siquiátrica y sicológika no me parecen “un interlocutor válido”, kmo se dice, para problematizar sobre nuestras fugas y subversiones corpóreas (ke es lo ke para mi hay bajo un diagnóstiko ke nos trate kmo trastornadas) vengo a kompartir kn ustedes cuestionamientos qe kreo polítikamente importantes en torno al tema ke nos reúne hoy, ke es la despatologización trans, y ke por ende es tb hablar sobre la patologización… y las inquietudes, pensares y sentires respekto de ella… desde un kuerpo al menos fisurado en la normativa sexogenérica.

A nosotras, las ke hemos sido nombradas komo raras, komo trans, kmo excepción, las qe hemos renunciado un tanto sin kerer keriendo a las etiquetas qe nos habían dado al nacer, no nos agrupa la igualdad, sino precisamente la diferencia… y en esas diferencias múltiples y movedizas hay una etiketa en común, y es ke social o medicamente nos han diagnosticado: tenemos un problema.. La profe dijo “es rara”, la psicóloga “debe definirse”, el médico dijo “tal vez hay que hacer exámenes”, el psikiatra “disforia de género”, el viejokuliao dijo “kn unos buenos azotes se le pasa”

Pero existimos.

EXISTENCIA

Nunca me han diagnosticado komo trans aunque si kmo “distinta”. No komo enferma, pero si komo problemática. No me he sentido en un kuerpo ekivokado, aunque sé que tampoko es el korrecto..

Kuando era chika, todas íbamos a tener tetas, kaderas y ciertas cualidades de mujer luchadora… atributos kon los ke nunca llegue a contar.. o en realidad sólo un tiempo preadolescente en ke usé un sostén kn relleno (kosa qe me travistió aún mas)

Tuve vergüenza de mi, de sentirme rika y no parecerlo completamente, de sentirme fea y que me dijeran rika, de ser kriticona y amargada y demasiado kaliente a la vez, de no tener el xorito de las minas de peli porno, tuve miedo de la yuta, me decepcioné de los antiyuta, tuve rabia de qe me tokaran sin ke yo kisiera, rabia de ke hayan violado o abusado de kasi todas mis amigas y seres keridas

               … y kuento esto.. porke entre toda esa maraña de experiencias, emocionales, kreo qe el patriarkado me repelió y yo lo repelí a él.

Renuncié a ser mujer, y mas qe un acto poético de despojo, resultó ser mi venganza a esa herencia tan violable y maltratada de lo mujeril.. y al mismo tiempo fue tb mi deserción al empoderamiento y emancipación lograda x ellas, ya ke esos derechos de algunas, las ponían tb sobre otras, mas excluidas qe ellas.

Dejé de kreer en el binario, kmo kien deja de kreer en dios y le va hallando otros- muchos- sentidos a las kosas… a los kuerpos, los sentires… los poderes y opresiones que nos atraviesan, las libertades de kartón que nos venden, los pálpitos libertarios que alcanzamos a construir de vez en kuando. Hombre- mujer-masculino-femenino-macho-hembra se diluyeron en mi mente, fracturados e inutilizables para entender el mundo tal y komo lo estaba viendo…

He rehuido del diagnóstico psiquiátrico… pero sepan ustedes que el diagnóstiko llega iwal… a los ojos de la humanidad estamos tachadas, somos las cikatrices andantes de las violaciones, de los problemas de infancia, de la explotación… kmo si akaso el resto de la humanidad no hubiera sufrido esas mismas penurias, siglos y siglos de machismo, de explotación laboral, sexual, de adultocentrismo, de abuso de poder, de patriarkado. 

Estoi en el viaje de vivir políticamente mi kuerpo, en pleno aprendizaje de dejar hablar a mis voces.. pues kuál es el problema si me fijo en mi y me autorefiero..? porké y a kién afecta el guiño de saberse? Y kuál es el problema de ke suframos, de ke nos metamorfosiemos o ke me vomite encima de lo qe supuestamente tenía qe reivindicar?  Y ké si prefiero explotar kn mis propias bombas, antes ke esperar el destrozo kn las de ellos?

Kon lxs kompas de viaje hemos ido aprendiendo a mirar el fascismo en lo disperso, aprendemos a tokar al fascismo en el momento justo en ke nos estaba abrazando: kotidiano, familiar, conocido, culturalsh, hereditario… nos retumba kada vez qe oímos “naturaleza humana”, kada vez ke el ser tortillera o marika es sólo el antónimo de la heterosexualidad, kuando se persignan hipócritas los curas, kuando se ofenden las “feministas bien” porke destrozamos el imaginario “mujer”, kuando se enojan las lesbofeministas (nose porke se enojan) porke nuestro kuerpo es innegable y grita el desmoronamiento de las estructuras de PRIVILEGIOS sexogenéricos..

Pues para las personas que les viene bien las kosas tal komo están hechas, será difícil, y evidentemente innecesario, kuestionar el orden establecido y desplazar SU privilegio para inventar otra kosa..

Kuando nos dimos kuenta qe nuestra existencia molestaba, no sólo a los machos- fachos- kuikos- nazis, sino tb a otros supuestos kompañeras/os de categoría por ejemplo de clase o de raza.. y peor aún, ke incluso le molestábamos a las feministas defensoras de su privilegio de la “verdad natural” y biologicista, ahí nos dimos cuenta de otra kosa: la batalla era mas cruda de lo ke kreíamos y por eso tb nuestra vida-polítika-pensamientos-habitar se iba haciendo mas radical, kasi hasta el punto de lo inteligible (de lo ke no se puede decodificar sin kuestionar lo ke nos han impuesto komo sentido común)

La heteronorma y la supuesta existencia del binario (hombre/mujer) son el copyrigth para toda esta clase contrasexual. Nosotras en kambio, creemos en la piratería.

Así kmo piratiamos la músika ke se nos intenta vender kara, o las ideas ke prentenden una propiedad privada, piratiamos todo lo ke nos sirva para ser re-okupado. Esta piratería es karnal, vamos armando nuestros deseos, nuestros kuerpos, nuestros géneros, nuestras mikropolitikas, nuestras sexualidades, komo si fuesen un colach, la versión de niñeza- stencil- fotokopia, de las privilegiadas obras de elite, de museo, de sexo-género binario. Se nos ha dicho ke hay una identidad sexogenérika original, natural y korrecta para nosotras, pues se joden! Vamos a piratearla, darla vuelta, reutilizarla

***

Puedo hablar aki komo fea, kmo deforme, kmo disfórica, kmo obsesiva, kmo demasiado flaka, kmo mui dientuda, kmo mujer-o-algo-parecido, pero kmo me desmarco de la heteronorma y sus rejas, también puedo hablar kmo otra kosa.

Aún kuando tengamos motivos karnales y profundos para apoyar la despatologización, asi kmo tb para necesitar ke se mantenga (utilitariamente pa salud publica xejm) nuestros kuerpos abyectos y desnormados klaman ke nos preguntemos kienes y porké tienen el derecho, es decir, el PODER de nombrarnos o des-nombrarnos? Kienes y porké tienen la autoridad para determinar ke lo ke somos es sano o enfermo o correcto o por korregir?

Kien, porké y para ké nos nombra?

Es una pregunta de vida o muerte… y mejor dicho de ké vida y ké muerte es la ke puedes tener, a ké vida y ké muerte puedes optar. Es una pregunta desde la precariedad ke nos otorga la heteronorma. Preguntarnos también: kienes y porké tienen el privilegio de tolerar y porké nosotras sólo podríamos aspirar al lugar del tolerado. Preguntarnos, kuestionarnos, porké las luchas tb se tiñen de poderes desiguales.  Porké la democracia es represiva. Y porké nisikiera en las revoluciones, rekonocidas komo tales, nosotras -la rareza- no hemos sido parte. Para estos sistemas, tanto ekonómicos, sociales, sexuales y morales, somos el “otro” y estamos fuera de su ley.

Por eso tb es politikamente importante, el sentido ke tenga optar a los “beneficios” o migajas ke estos sistemas puedan otorgarnos. Para mi gusto, podemos darle un sentido utilitario, estratégico, incluso kmo opción de sobrevivencia, pero no abrazarnos a ellos, ni respetarlos ni mucho menos creernos lo qe kieren inkulkarnos.

Porke para habitar este mundo kmo keremos, hay ke inventárselo, sobrevivir al diagnóstiko o morir en lo qe pisamos, porke este mundo no está hecho para nosotr#s, tampoko para muchos otros. He llegado a pensar ke la esperanza es un arma de subyugo, Y no me siento orgullosa de mi pesimismo, pero politikamente lo uso komo evidencia del fracaso hetero- sexista- clasista-binario-kapitalista-patologizante que kiso inculkarme la ganas de inklusión.

No hay neutralidades.. lo médico, lo científico, así kmo lo que nos han enseñado que es natural, son constructos ideológicos, son supuestos impuestos a modo de Verdad, que tienen cargas altamente políticas, hechas y usadas para un fin pensado y específico de re-producción sistémica, siempre de reproducción..

 Tampoko hay grandes generalidades. La anormalidad es una etiketa ke se vivencia mui distinto dependiendo de la edad ke tengamos, de nuestro kontexto monetario, de la kapacidad de reinvención, de las relaciones ke establecemos, del empleo al ke podamos optar… del pelo o de los dientes ke tengamos… No nos vengan a decir a nosotras, ke esto es “sólo una kosa sexual”, ke bien sabemos que de por si es un tema de clase… y de poder… que no es kasual para el sistema, ser las nombradas (o ke pedimos desnombraros) y no las ke nombramos, o ser las agradecidas kada vez ke les den un trabajo y no al contrario.. akaso no estamos hablando de clase kuando no vamos a konseguir un empleo porke tenemos muxa o mui poka teta, o el rollo colgando?

Las kamisas de fuerza se diversifican, las paredes psiquiátricas se difuminan, la violencia a veces se llama golpe y a veces se llama victimización. La anormalidad es la etiketa qe saldrá a relucir kada vez qe sea necesario hacer “desaparecer” lo que somos, lo ke decimos, la diskursividad de nuestro kuerpo. Porke nuestra EXISTENCIA cuestiona el etiquetaje impuesto a nuestra karne.

La precariedad de kien está recibiendo diagnósticos por parte de otros-mas-mejores-que-él/ella, tiene que ver con una falta de referente en el que mirarse, es decir, no es sólo un “estas equivocado, o desviado, etc” , sino kon un “no existes”… entonces sale a juego el miedo kon que hemos sido criadas culturalmente hacia el “no ser alguien” o no poder llegar a serlo. Sin embargo y muy a pesar del rollito de la exclusión y la violencia, hay algo hermostro y potencialmente disruptivo en esta prekariedad: La expresión kontraartistika de crearse a si misma – de no adherir a algo ya hecho: No sólo porke no puedo – sino también porke no kiero.

…Así podemos darnos a la posibilidad de cuestionar incluso el individualismo, y podemos ser mas de unx en unx mismx.. En el cuerpo conviven muchos mundos  konstruidos, por nosotras, por otros, mundos impuestos, mundos descompuestos, mundos por inventar, mundos deconstruidos por nuestros deseos, mundos qe no aceptamos y mundos donde no nos van a aceptar.. Construir el kuerpo es un acto creativo… komo había dicho antes, de piratería y tb de reciclaje. Nuestros kuerpos reinventados, travestidos, transgéneros, deformes,  dejan en evidencia lo KONSTRUIDO de aquello que se ha considerado natural: la asignación del sexo y género.

Nuestras propias experiencias de transgenerización, así tb komo xejm experiencias grupales dadas en talleres drag King, dan kuenta de que la construcción del género se hace mediante técnicas, principalmente estéticas, por tanto construibles, deconstruibles, destruibles, mezclables.

Por eso para hablar de des-patologizar, nos rompemos el kuero pensando porqué es qe llegamos a estar patologizadas; kómo es ke un puñado de hijos de la yuta llegaron a poner su pie sobre nuestra kabeza, kómo es ke aún habiéndonos violentado desde el momento de nacer esperaban ke fueramos sumisas..¿¿????? 

Porke no sólo vulnerables y violentadas nos hace esta rareza impuesta. No sólo nos dedicamos a cargar kn el diagnóstico que nombra lo ke supuestamente somos… nos empiluchamos, nos miramos kn otros ojos, nos gozamos de nosotras mismas, hacemos cicatrices de las heridas -para ke no duelan tanto, pero no se olvide ke hubo-, nos reconocemos en otras distintas…. Y vislumbramos el ridículo y la farsa de aquello ke nos habían dado x sentado kmo divino o kmo natura.

Hay unos pekeños pero profundos puntos en el ke podemos diluirnos en medio de camisas de fuerza, de rejas carceleras… aunque ese no sea el camino de la felicidad. Porke ese kamino no existe.

Y mientras la academia, la medicina, el capitalismo, la psiquiatría, la política oficial, se visten de adultez y de respuestas, nosotras nos volcamos a la infantilidad de los juguetes reciclados y sobretodo a la profundidad vital y precaria de las preguntas.”

 

Ponencia n° 2

Constanza Alvarez (Yo-Missogina) Estudiante de Psicología (actualmente Ex. estudiante)

“En la deconstrucción, la crítica más seria es la crítica de algo extremadamente útil, algo sin lo cual no podríamos hacer nada”. Gayatri Chakravorty

 

Y al citar esto me refiero a la categoría de género… intentemos imaginar por algunos segundos un cuerpo que no sea ni masculino ni femenino, que antes de referirnos a este cuerpo no formemos una categoría de él/ella, ver a un sujeto sin sexualizarlo ¿Difícil no?…

Remontémonos a los orígenes de este término; no viene desde una lucha feminista, ni de las “mujeres”, tampoco de un grupo de académicos de las ciencias sociales. Este concepto viene desde la 2° Guerra Mundial, de la psiquiatría, específicamente con John Money quien creó el término con el fin de normalizar, se predispone a que un cuerpo debe poseer un sexo y un género definido, siendo el segundo un reflejo necesario del primero. El género (identidad) pasa a llamarse el sexo psicológico con el fin de utilizar tecnologías que preescriban como debe ser un cuerpo; Foucault lo mencionó en la historia de la sexualidad, desde 1800, cada cuerpo se vuelve un espacio que es necesario corregir, creando este nuevo régimen del siglo XX una “sociedad disciplinaria”..

Se habla de una “biología del sexo”, supuestamente existe una diferencia natural basada en el binomio normativo del sexo: pene/vagina- hombre/mujer respectivamente; estos biológicamente actúan como extremos, pero existe un continuum entre estos que de manera muy burda se pondrían considerar en 5 sexos (tomando en cuenta sólo los órganos sexuales internos y los caracteres sexuales secundarios como unidad): en los extremos hombre, 2 testículos y mujer, 2 ovarios; en el medio lxs hermafroditas o herms, 1 testículo y 1 ovario (4% población); los herms, testículos y caracteres sexuales femeninos y finalmente ferms, ovarios y caracteres sexuales masculinos. Clara demostración de que más que una realidad biológica, aquí hablamos de una realidad cultural/simbólica.

 

Sobre el DSM IV R (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales)

Trastorno Identidad de Género

Para poder realizar este diagnóstico se necesitan ciertos criterios que revisaremos e iremos desglosando a continuación:

 

(A)  Identificación acusada y persistente con el otro sexo (no sólo el deseo de obtener las supuestas ventajas culturales).

Se manifiesta que sólo se puede diagnosticar un género si se es permanente. Esta aparente estabilidad  reprime el proceso de devenir autobiográfico del sujeto, sobre todo en niñxs; el género no es estático, ni mucho menos en base a los criterios que revisaremos más adelante. Cabe destacar que el criterio A habla de  “ventajas culturales”, que según la misma definición de “género” serían imposibles de separar del “sexo”, todo esto se experimenta dentro de una matriz cultural donde no existe “mi sexo”, sino que es “nuestro sexo”, el cultural… y pensemos realistamente, ¿un trans* tendría las mismas ventajas que un bio-género?

            En niños 4 o más de los siguientes rasgos:

(1)   Deseos repetidos de ser, o insistencia en que uno es, del otro sexo.

Al hablar de deseo, crea una contradicción con la premisa del Criterio A, este DESEO de pertenecer al otro sexo responde a lo que se quiere ser culturalmente, ya que, más que tener pene o vagina se TIENE que parecer hombre o mujer junto con todas sus implicancias culturales.

(2)   En los niños preferencia por el transvestismo o por simular vestimenta femenina; en las niñas, insistencia en llevar puesta solamente ropa masculina.

(3)   Preferencias marcadas y persistentes por el papel del otro sexo o fantasías referentes a pertenecer al otro sexo.

(4)   Deseo intenso de participar en los juegos y en los pasatiempos propios del otro sexo.

(5)   Preferencia marcada por compañeros del otro sexo.

 Todos estos últimos 4 rasgos hablan de observaciones aparentemente “objetivas”, por lo tanto transcienden a las diferencias culturales respectivas y se plantean como reglas, sin vislumbrar el ojo del observador y desde qué postura se está evaluando ¿Qué marcas determinan lo femenino y masculino?, aparentemente estas se determinarían mediante comportamientos u conductas que evidencian ciertos estados mentales del sujeto evaluado.

En un análisis más detenido sobre tales especificaciones nos encontramos básicamente con estereotipos e identificaciones de identidad por otro que no conoce al sujeto en lo absoluto. Ejemplos: “en los niños pueden preferir vestirse con ropa de niña o mujer o pueden confeccionarla ellos mismos a partir de material disponible(…) a menudo usan toallas, delantales, pañuelos de cuello para representar faldas o pelos largos” más mamá papá, evitación juegos violentos, deportes, coches, orinan sentados, además de realizar una publicidad gratuita a las muñecas “Barbie” recalcando nuevamente el estereotipo máximo de la femeneidad (en el caso de los “chicos” Batman/Superman) . Instancias de juegos, de improvisación, donde se juega con la norma e incluso se desestabiliza y al realizar este tipo de actos surge la siguiente conducta: la angustia de parte del niño por estar realizando algo que no “debería ser”, siendo que tratan simplemente de juegos de exploración.

 

            Al manifestar estos rasgos, el DSM no está sencillamente evidenciando estados internos, si no que performando ciertas acciones, e incluso dedicándose a ciertas prácticas, prácticas que son esenciales para hacer el género mismo. Un claro ejemplo de cómo  la industria psiquiátrica es un dispositivo de control manifiesto del género.  Entre los 2-4 años se envía generalmente a los niños a centros de especialización y luego de recibir este “tratamiento” terminan presentando menos conductas del trastorno.

            En adultos/adolescentes debe presentarse un deseo firme de pertenecer al otro sexo, ser considerado del otro sexo.

(B)  Malestar persistente con el propio sexo o sentimiento de inadecuación con su rol.

Parte con la predisposición de que la gente siente su género como el apropiado, que la norma es “la correcta”… si no siente esta concordancia surge un sentimiento de angustia que en un estado más crítico genera discapacidad y nace la caridad psiquiátrica frente a este terrible desconsuelo.

No existe el cuestionamiento a la norma del género como tal, sino que se diagnostica en base a las consecuencias que trae el no pertenecer a estas.

(C)  La alteración no coexiste con una enfermedad intersexual.

(D)  La alteración provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la vida del individuo.

Sólo se habla de una aparente “infelicidad interna”, no apela por el hecho de la inexistencia de apoyo social, sino que se diagnostica y patologiza incrustándolos en su norma de género. El DSM agrega prejuicios y discriminación de manera casi criminalística al plantear que aquellos sujetos trans* tienen mala relación con sus padres/familia (apelando a la familia heteronormativa) y que generalmente en la “ciudad” algunos individuos se dedican a la prostitución quedando expuestos a la infección del SIDA, ¿antecedentes médicos, estadísticos o transfobia EXPLÍCITA?

La violencia y el suicidio se vislumbran como una causa individual y no colectiva, se deducen de los propios deseos del sujeto. Este aislamiento es aparentemente personal omitiendo que la diagnosis aumenta este estado de alienación. El criterio D es claramente un eufemismo de violencia social.

–         Sumado a estos criterios, se le agregan ciertas especificaciones que tienen que ver con la “atracción sexual” hacia: hombres/mujeres/ambos/ninguno.

Asume de antemano una matriz heterosexual de subjetivación, donde el deseo normado es hetero pero en el caso trans* al revés, aduciendo de la misma forma que el sexo atrae a su opuesto; volvemos a caer en que la identidad de género determina el deseo.

La atracción al sexo opuesto (mismo) vendría dada desde la infancia, a ambos sexos en la edad adulta y si no presenta deseo por ninguno se tratarían de posibles rasgos esquizoides. Además cabe resaltar que si el sujeto tiene fantasías sexuales de él/ella misma con su imagen pero sexuada opuestamente se doble diagnostica con: fetichismo transvestista.

Psicología/Rol Psicólogx/Etiquetaje

Luego de realizar esta visión crítica del DSM IV surge el cuestionamiento de mantener o no la diagnosis… y entra la pregunta ¿qué implica un diagnóstico o etiquetaje? Es complicado, puede incluso producir la muerte, causada por suicidios luego de realizada la cirugía de reasignación. Se antepone que no someterse a reasignación implica una inadaptación social; actúa como una herramienta para los transfóbicos y también de manera disfrazada la homofobia.

¿Qué significa una diagnosis o un rótulo? Que el sujeto está malo, enfermo mental, alguien anormal, incluso descompuesto. Se asume que la persona diagnosticada está afectada por fuerzas que no entiende, que las normas no se encarnan en su individualidad, sumado a esto:

–         Todo lo que implica una “familia” desde el punto de vista heteronormativo, que no calza con este nuevo cuerpo que surge.

–         El lenguaje de adaptación y normalización al cuál se ve sometido este cuerpo desde que se visualiza como distinto.

–         Un diagnóstico que quebranta voluntades y cualquier indicio de autonomía.  El recurrir a un especialista médico mental minan la autonomía que es donde se afirma el principio de derecho de cualquier sujeto.

¿Cómo actúa la Psicología? ¿Actúa? ¿Somos conscientes dentro de nuestra formación de este tipo de realidades? Y si no… ¿Qué hacer en la praxis?

El DSM manifiesta que además se necesitan pruebas psicológicas para diagnosticar el trastorno de identidad de género. Nosotros como “terapeutas” rebajamos a trastornos psíquicos individualistas y no incitamos a una transformación social:

1)      Se pide que se evalúe si el “paciente” será capaz de adaptarse psicológicamente a la gran escala de normas de género; no se le enseña a ser “valiente” o a tener una red social que actué como apoyo en todo lo que implica ser trans*, donde claramente su estado se encuentra más vulnerable al aumentar la violencia y discriminación.

2)      Se le pide que determine si su elección no lo conducirá a un arrepentimiento post-operatorio y no se concientiza en que su nueva forma de vivir el género ayudará en el mundo a convertirlo en un sitio menos normativo y si se está preparado para tal hazaña.

Cabe preguntarnos entonces como psicólogos… ¿Realmente lo trans* corresponde a una psicopatología clínica? ¿No será que vivimos en un mundo NO casualmente normativizado para que ciertas identidades sigan teniendo los privilegios? ¿No estaremos frente a una psicopatología social?

Y finalmente vuelvo a nombrar a Foucault: si no hay poder, no hay resistencia. Es evidente el poder de la psicología y la psiquiatría en la formación y normalización de subjetividades y estoy super orgullosa de que a mi lado se encuentre la resistencia al género y a estos dispositivos controladores.”

 

Si puedo conseguirme las otras ponencias, aunque no creo pq claudia y michel hablan desde su experiencia Trans*, no dudaré en compartirla…

Dejo algunas fotitos:

 



One Comment

  1. speessehapy wrote:

    Lofty bye, sweet soul mate :)