fantasias lesbicas

Querida amiga:

Cada singularidad y corporalidad van creando distintas sensaciones en mi cuerpo, momentáneas, contingentes, presentes. No deseo a todas mis amigas y a las que deseo tampoco es una sensación que me acompañe todo el tiempo. Encontrarnos es un deleite, mi sangre se mezcló con electricidad cuando te acercaste, una bola de fuego recorría mi abdomen al sentirte tan cerca, tu rostro junto al mío, sintiéndote cómplice, encontrarte frente a frente sin sentir vergüenza, sólo sintiéndote a ti, desde otro lugar, el placer de sentir tus labios, tu lengua, como si me encontrara en una micro-guerra en tu saliva, tus manos acariciándome y me pierdo en esa burbuja de tu cuerpo, tu respiración en mi oreja, un instante breve con un eco cumbiero tras el fondo…

Imagino besándonos, envolviéndonos, dejando el miedo de que supuestamente todo se pudre con el sexo, yo no creo que compartir el cuerpo termine en algo tan tormentoso.  Recorro tu cuello, tus hombros, sintiéndote con mis labios, mi lengua, probando tu sabor de chonga, explorándose desde otro lugar. Quito tu remera, quitas la mía y nos abrazamos, siento nuestros pechos pegados y las manos revolotean como si tuvieran un imán hacia nuestras pieles. Te siento, amiga, eres tan hermosa.

Recorro tu espalda, desde la cadera hasta tu cuello con el vaho de mi respiración, al llegar a tu cuello tus rizos perfectos caen y se mezclan con mi rostro, siento con mi cara tu cuero cabelludo, mis mano lo toman y descolocan la piel de tu cráneo, masajeando, una mezcla perfecta entre el ardor del dolor y el placer. Mis labios tocan tus orejas, las recorren, me abrazas tomándome los glúteos, acercándome a tu cuerpo. Recorro tus senos con mis manos, exploro las texturas de tu cuerpo, tus pezones me acarician, me piden que los aprete, que los toque con desmesura, ardor…  Me traes al frente y volvemos a quedar cara a cara, observo en tu rostro detalles que nunca vi antes, también noto esa nueva mirada, excitada, de deseo. Nos besamos y nuestras lenguas se juntan como dos gatas ronroneando, batallan, se introduce en mi, te siento querida…

Los pantalones se van afuera, mi cuerpo tirita. Nos recostamos y recorro suavemente cada centímetro de tu cuerpo, te contorneo, te busco, me buscas a la vez. Muchas partes ocultadas por la ropa comienzan a tener vida, aparecen lunares, cicatrices, rincones, nuevos cobijos, micro-hogares temporales que me acarician, escucho tu respiración, el jadeo de nuestros pechos… Mi rostro se encuentra con tus pies, mi parte preferida de tu cuerpo, sólo los acaricio, los dejo para deleitarme más tarde. Recorro las canillas, encuentro la estrella del caos, huelo tus muslos, el dejo de tu vientre, pruebo mi muslo en tu vagina y mi cuerpo se acerca a tu rostro, te beso y lo recuesto, te siento húmeda, quiero comer tus fluidos, embriagarme. Me deslizo como una cobra a tu vagina, la huelo, la respiro, soplo el perineo, tu ano, te mueves, acaricio tu entrepiernas, me pierdo entre tus bellos y te beso ahora en otros labios. Exploto tratando de no perder el control, tu respiración se acelera, tus piernas están tensas, tus manos agarran mi cabeza, tu clítoris se endurece y me emborracho con tus flujos, mi lengua se deleita en cada surco y se incrusta en tu vagina, cambia el sabor, no dejo de mover mi lengua, noto retorcerte, comienzas a perder el control y desciendo al perineo, tu pelvis se desencaja, noto tus jadeos, vuelvo a tu clítoris y acompaño mis dedos que se incrustan en ti. Bombeo, mi mano está completamente mojada, te siento, estallas.

Te tomo y te giro, vuelvo a encontrarme con tu espalda, la beso y hago que desciendas, tengo tus glúteos, los masajeo, vuelvo a tu vagina, al perineo, sólo tanteando. Deseo tu ano y lo busco, ejercito cual artesana con mi lengua el arte de dilatar aquel orificio, inmediatamente comienzas a retorcerte, sigo chupando, succiono, suelto, rodeo y mis dedos vuelven a entrar en tu vagina, noto como estallas y tu cuerpo se cubre de un orgasmo exquisito, es hermoso observarte amiga…

Tratas de buscarme pero no lo permito, tus pies me llaman y quiero sentirlos, chuparlos. Te pido que me toques con ellos, que me recorran, tocan mis pechos y los masajean, rodean mis axilas, se mezclan con mis pelos, rebotan en mi abultado abdomen, bajan a mi pelvis y rodean mis muslos. Abres mis piernas lentamente y la planta de tus pies me recorren desde las canillas, pasas por mis muslos, rozan mi vagina y comienzo a perderme, caigo en el deleite de entregarme. Tus dedos acarician mi clítoris, aumentan la velocidad, me retuerzo, metes tu pie en mi vagina y con el otro realizas círculos en mi clítoris, enloquezco. Me recorre una electricidad hasta la punta de mis dedos. Tus pies se retiran..

Yo estoy tendida, perdida. Tu sigues el movimiento orgánico de tu cuerpo y colocas tu vulva junto a la mía, levantas mi pierna, estamos juntas, mezcladas, siento tus jugos, tu cuerpo sobre el mío, nos rozamos, nuestros clítoris interactuan, las vaginas se besan, tus dedos entran en mi, te siento tan profundamente y ya no puedo controlarlo, estallo en ti, nuestros jugos se mezclan cual río del amazonas, nos frotamos, nos sentimos…

Te recuestas sobre mi, nos abrazamos, acaricio tu pelo sudado y me río sonrojada, te agradezco por compartirme tu cuerpo. Te miro y lo comprendo, comprendo cuanto te amo mi muy querida amiga…