encuentroslesbianos

tu piel se manifestaba como un imán

mis ojos

piel/boca/curvas/palabras

me/ nos encontramos en tu cama

llevo una hora despierta

explorando tu habitación

las hojas verdes se manifiestan por la ventana, a través del sol

“de aquí en un mes usted no podrá parar de leer”

momentos sin reloj

tiempos de viajes     no -dimensión

deseos inquietos

duermes plácidamente

Te despierta una llamada

nuestras cuerpas se acurrucan

tímidas

acaricio tu cuero cabelludo

como una extensión de mi mano

vos tocás mi cabeza

y se siente tan extraño volver a percibir un calor lésbico

poco a poco la distancia se empequeñece

nuestros labios se juntan

siento en mi pecho

un pequeño estallido

se revuelve

deliciosa

y caigo rendida

en esta atmósfera

que comienza a crearse

entre tu lengua y los fluidos

el suave roce empalagoso

suculento

bombeando deseos

ganas

de conocerte

incrustarme

absorverte

en este preciso momento

Te ofrezco mi regalo de despedida

aceptas,            acordamos

GATAS

Tomo mi cuerda negra

se desliza por mis dedos

nos volvemos a reencontrar

me preguntas

te desnudas con recato

te observo

hermosa, despampanante

me recorre un fuego diabólico

me desnudo

trato de disimular mis nervios

y nos besamos

Los rayos del sol nos acompañan,

enmarcando un pequeño adios.agradezco todo en este preciso instante.

las sogas se deslizan por ti

sobre/ en/ dentro/ tras

moldeándote/ desarmándote

siento en mis manos

el poder de desconfigurar

tu cuerpa

tus músculos/ piel/ vellos/ arterias

flujos/ sudor/ baba/ cicatrices

lunares/ estrías/ grasa/ pelo/ hedor

me excita

te rodean por el cuello

estrujan tus senos / tus hombros / tu  brazo/ tu abdomen

se incrustan en tu vulva

susurran por tu espalda

habitan tu ano

tus manos inmóviles

ya no tienes más control

Te recuesto

ato tus pies

tu cabeza alineada

Estas ahí, toda para mi

tu cuerpa, un regalo

me recuesto sobre la cama

y te observo

meticulosamente

te recorro, te conozco

primero, con la vista

segundo, con el gusto

mi lengua habita cada rincón de tu piel

sin jerarquías

te siento

axilas/ muslos/ orejas /glúteos/

dedos/ uñas/ cuello/ abdomen/ codo/

rodillas/ espalda/ pantorrillas

omoplatos/ muñecas

me revuelco en ti

como perra

sedienta

perdida en el desierto de tu cuerpa

tu piel,

un enorme terreno sexual

escucho tu respiración

que a momentos se agita

quiero sentirte más cerca

me recuesto en ti

muevo la cuerda que se esconde entre tu clítoris

chupas mis dedos

tu mirada se enblanquece

tu saliva se incorpora

susurro mi respiración en tu oído

besas mis dedos

beso tu oreja

estallidos

gemidos

fluidos

me siento sobre ti

grito: Las amantes vociferan, gritan, desaforadamente, aúllan, protestan, se desgañitan, se fatigan, sollozan, gimen, mugen, braman, maúllan, llenan el aire con sus estridencias, gruñen, ronronean, rugen, chiflan, roncan, susurran, ululan, halagan, pían, murmuran, canturrean, gorjean, gorgotean, graznan, arrullan, suspiran. Todos estos gritos se efectúan al hacer el amor o simplemente al dedicarse a alguna tarea.

escupir: Todas las formas de secreción son apreciadas en la edad de gloria, de ahí que se traguen los esputos de la amante. Se escupe con placer en los pueblos de amantes. El acto de escupir requiere cierta práctica, si se quiere evitar esparcir la saliva alrededor de la boca y alcanzar el fin deseado de un solo lanzamiento compacto. Atención, cuando sopla el viento, escupir siempre en su dirección.

quema: Las antiguas amazonas arrancaban su seno derecho por quemadura de su glándula mamaria mediante un hierro caliente. Todas las amazonas a la edad de dieciocho años cumplían este ritual. Las portadoras de fábulas dicen que las antiguas amazonas se sentían orgullosas de la cicatriz en forma de estrella que tenían al costado, en el lugar de su seno derecho. La mayoría de las veces la quema de senos daba lugar a uno o a varios días de fiestas, durante los cuales todas participaban en carreras de carros, carreras de yegua, en la música y en la danza, en homenaje a las nuevas amazonas. En cuanto a las nuevas amazonas, no tenían la posibilidad de participar en los juegos. Tomaban asiento en las tribunas construidas para ellas. Portaban las armas y los ornamentos que sus amantes y sus admiradoras les habían ofrecido en esta ocasión. Se mantenían en pie, ataviadas con largas vestimentas, el seno derecho descubierto y tenso, en el costado izquierdo el carcaj, y el arco en la mano derecha. El último testimonio de estas fiestas es la estatua de Artemisa en Efeso, cargada de numerosos senos de amazonas.

me canso

tercero, el tacto

mis pies recorren tu cuerpa

la pisan, la aplastan

la empujan, la recorren

toco tu concha

escupo tu espalda

abro las cuerdas

escupo tu ano

me recuesto tranquila en ti

cuarto,

me concentro en tus hedores

el olor de tu piel

nada puedo perder, ningún detalle de este encuentro

tu axila se incrusta

como la emanación preferida

me vuelvo a sentar

sobre ti

tus manos se vuelven violetas, apretadas

en cuclillas

levanto las cuerdas

tu cuerpa se suspende

las sogas se estrujan

tu piel se enrrojece

tu respiración se acelera

tiro tus hombros

juego con la gravedad

y tu musculatura

las cuerdas atraviesan

mi vulva

y me mueve

al compas del deseo

reviento sobre tus glúteos

me vengo,

mas fluidos, se mezclan

y me recuesto, agitada

te tomo de tu cabello

mis manos rodean tu cráneo

y tiro,

tu piel se desencaja

tu boca entreabierta

tiro

tu rostro cambia

en pequeños instantes

vuelvo a levantarme

y te observo,

escaneo tu cuerpa

tu suave piel

tus estremecedoras caderas

fotografío mentalmente

el momento

noto tus manos

ya sin circulación

comienzo a desatar

la cuerda ha marcado tu piel,

cada centímetro recorrido

masajeo

para que tu piel y vos vuelvan a encontrarse

te levanto

nos abrazamos

han pasado más de tres horas

y ninguna lo notó

acostadas, plácidas

nos mimamos

charlamos

te agradezo

tu casa/ tu cuerpa

tu piel/ el momento

el encuentro/ tu confianza

habito una nueva complicidad

una nueva amante y amiga

que tal vez, sólo dure este instante

este viaje…

te miro en el tren embobada

sentir habitar otro mundo en este mundo…

tomo mis cuerdas al ordenar mi bolso

están manchadas

con nuestros fluidos

y tu olor

sonrío,

un encuentro que se hace escrito

y se vuelve eterno

momentos, instantes, encuentros

te agradezco querida

por abstraerme

aunque sea

por un instante

de este mundo de mierda

ceibo