Cuerpos y sujetos de la lucha feminista

Invitación al Desencuentro Feminista

Instancia en la que no se busca demostrar que existe una unidad o armonía feminista, sino distintas visiones de cómo practicar feminismo. Este espacio es exclusivamente para las feministas que deseen discutir en conjunto el feminismo, generar un necesario debate, sacar el feminismo de su estado de inercia (…) http://missogina.perrogordo.cl/desencuentro-feminista/

 

Conversatorio “Cuerpos y sujetos de las luchas feministas”

– Ana López (Agrupación Pan y Rosas Teresa Flores)
– Claudia Rodríguez
– Kono (Missogina)
– Marcia Quirilao

Se planteaban distintas preguntas para direccionar las distintas intervenciones de las participantes: ¿Existe, en chile, una historia del feminismo? ¿Tú te sientes parte de esta historia? ¿Por qué sí o no (en qué sentido)? ¿Cuáles son lxs sujetxs y  los cuerpos que más se destacan a la hora de visualizar una historia de este tipo? ¿Cómo concebimos de la figura de victima dentro de esta narrativa? ¿Cuáles son las tensiones entre el feminismo basado en el cuerpo femenino y otras identidades feministas? ¿Hay ciertas identidades que valen más que otras a la hora de hacer feminismo?

 

Texto por Missogina y recicle (Trato de recopilar mas o menos lo que hablé ese día)

 

Comienzo hablando que somos cuerpAs y sujetAs del feminismo, ya que no hablamos desde el espacio privilegiado del macho universal, del cuerpo y el sujeto, recalcando la importancia de enunciarnos desde otro espacio. Todas las reflexiones que voy a compartir estan dichas desde mi boca sin ánimos de representar a nadie, pero si recalcando que cada pensamiento escrito es resultado de algún carrete, cerveza, conversación, taller, discusión, sexo, etc. reciclado de todas mis amigas. Parto esta intervención y tratando de responder a las preguntas que se enunciaron con más cuestionamientos que certezas, que me gustaría compartir y desde allí comenzar a reflexionar:

¿Qué significa “ser” feminista? ¿Es una identidad o una práctica? ¿Una moral o una ética? ¿Qué genera una identidad? ¿Cuáles son las expectativas creadas al nombrarse como feminista? ¿Ser o estar?

Hablo como lesbiana, feminista, anarquista. Desde el ser lesbiana como una desobediencia a lo que se espera de una mujer, amarnos a nosotras mismas al dejar de mirarnos con los ojos del patriarcado, crear nuevas alianzas, afinidades, política. El ser lesbiana feminista y no estarlo, tomando aquella identidad no como una esencia o naturaleza, sino como un devenir del cual ya no hay “retroceso” y por lo tanto ya no se puede solo “estar”. Planteo el ubicarnos desde una identidad estratégica, geopolítica, que sea utilizada en los contextos en los cuales provoque radicalidad, porque nombrarse actualmente en chile en cualquier contexto como lesbiana feminista genera algo, nose si bueno o malo, pero evoca un movimiento, caos.

Desierto, antiguamente tierra árida, extensión de arena. En la actualidad cualquier lugar no habitado por lesbianas. De allí la expresión “vivir en un desierto”… decía Wittig.

Tratando de reconstruirnos, buscamos en la historia oficial. No es casualidad que no seamos nombradas, las prácticas sexuales son remitidas al espacio íntimo, privado, como si lo privado no fuera político. Siempre definiendo lo lesbiano sólo como lo sexual, creando una visión limitada de la relación entre mujeres volviéndonos nuevamente en objetos de carácter sexual.

Redefinimos, desaprendemos y tratamos de destruir el concepto de “mujer”, como dijo Simone “no se nace mujer, se llega a serlo” y cada día revivimos en nuestras cuerpas el cómo llegamos a serlo, nos cuestionamos, tratamos de destruir para tal vez convertirnos en otra cosa, creando, desaprendiendo, deviniendo. Mantenemos y creamos relaciones políticas con seres que escapan a la norma, fugan, sin que necesariamente tengan una “vagina natural”, no por el hecho de tener vagina se es una cuerpa política, “biología no es destino”.

Un lesbianismo radical, comenzar a crear amistades políticas, sin esperar la aprobación de una autoridad. Es reconocer que hemos sido asignadas a cierta clase llamada “mujer”, oprimida por una clase privilegiada: “hombre” y que de la única forma de liberarnos es destruyendo estas categorías “no existen amos sin esclavos, no existen hombres sin mujeres”. Abortamos nuestra clase impuesta, porque tenemos la potencialidad d ser algo distinto a lo que nos enseñaron como natural, “las lesbianas no somos mujeres”.

Anarquistas por plantearnos contra todo tipo de autoridad y relaciones autoritarias, queremos destruir el sistema patriarcal, de la relación entre hombres y mujeres, destruir el mismo binomio masculino/femenino que nos obliga a vivir en sólo dos formas de poder/deber ser, anulando nuestras potencialidades.

Planteamos la existencia creada de mercancía por el capital el cual forma, además de productos económicos, dinero, propiedades, formas de vida, subjetividades y deseos que se naturalizan como propios, como míos. Deseamos ciertos cuerpos, ciertas comidas, ciertos sexos, formas de ser, consumimos mercancía aunque no la compremos con dinero.

Una visión y praxis feminista desde el anarquismo, con esto me refiero a la revisión del patriarcado no como mero hecho académico o de “análisis”, si no que  desde la acción directa, desde la destrucción de todas sus formas: la escuela, la pareja, la familia, la academia, las cárceles, la belleza. Plantearse un mundo sin patriarcado es necesariamente pensar en un mundo nuevo, en una total destrucción…

Negadas de la historia, distintas y marginadas dentro del mismo feminismo al no esperar nada del estado, por no pertenecer a la academia, dejando de seducirnos con bonitos títulos profesionales burgueses, por reconocer nuestros privilegios y tratar de abortarlos, por hablar desde la precariedad, la basura, desde la rabia y las ganas de ya no seguir conformándonos con la vida que nos vende el capitalismo y el feminismo de bien: clase media/blanca/delgada/profesional/limpia/monógama/estable. Desde la no reivindicación del trabajo como objeto de dignificación del “humano”. Abortar la comodidad heterosexual, buscar desde nosotras mismas el como hacer, como una forma de vida.

Siento que actualmente más que un discurso que hable desde la victimización, nos encontramos en un espacio donde existe aparentemente un discurso feminista “radical” que se estanca en las figuras que se generan dentro de las universidades, más que salir de estos espacios tradicionales y construir desde otro lugar, de buscar alguna forma de autonomía. Escribir nuestras historias sin esperar que un otrx la valide, escribirlas nosotras mismas antes que nos las vuelvan a quitar o la conviertan en alguna tesis de algún título, regalando toda nuestra creatividad y lucha a una institución tan patriarcal.

También siento que existe una cierta claridad de la existencia de ciertas identidades por sobre otras, la lesbofobia, la transfobia, dentro de los círculos feministas clásicos y la necesidad de visibilizarlo y combatirlo, así como también en nuestro contexto geopolítico: chile (y me atrevería incluso a hablar del feminismo en general, independiente de mi lugar de “origen”) una clara reflexión antiespecista. No puedo concebir que utilicemos la frase “biología no es destino” y se ofrezca pan con ave en un seminario de aborto, que hablemos de explotación, consumiendo carne, leche, de cuerpas marginadas, parándonos desde la comodidad que implica el ser humanx.

Quiero cerrar esta intervención con preguntas, más que certezas siempre estamos llenas de incertidumbres, en vez de preguntarnos ¿qué es una identidad feminista?…

1)      ¿cómo realizar una práctica/ética feminista?

2)      ¿cómo utilizar identidades estratégicas y evitar que estas sean coaptadas por el sistema mercantil capitalista? ¿cómo evitar transformarnos en un insumo académico?

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